sábado, 15 de septiembre de 2012

Una mamá atacá

Una mamá atacá tiene las uñas de los pies de dos colores, la pintura de hace un mes y la uña nueva que va asomando.

Una mamá atacá se peina corriendo y se lava la cara, también corriendo, por la mañana, y ya está ¡Dress for Success!.

Una mamá atacá tiene una dieta sana, porque aprovecha todo lo que churumbel va tirando para comer-merendar-limpiar.

Una mamá atacá cada algunos días, se arma de coraje y dice: "lo voy a hacer, hoy es el día, espero que se quede bien un ratito... " y se adentra en la selva amazónica de sus piernas. Alguna vez como recuerdo de su corta estancia, la cuchilla enemiga del follaje le deja un corte, típico de adolescente novata.

Una mamá atacá se encuentra su shampoo vacío y ¡le da igual!, porque se puede lavar con el Johnson's Baby de su hija, con el shampoo del padre de la criatura o con el jabón para el cuerpo, total pone "cuidado piel y cabello".

Una mamá atacá no tiene ni idea de que hay mujeres, algunas, que tienen la 40.

Una mamá atacá va a cortarse el pelo cada dos o tres meses, a lo mejor...

Una mamá atacá va con su churumbel a todos los sitios, porque ¡todas somos La madre de Tamara!.

Una mamá atacá tiene Cincuenta sombras de Grey... por la página 27 desde hace casi un mes, y el libro empieza en la 11.

Una mamá atacá siempre que sale de casa se arregla, se quita el pijama (de verano o de invierno, según corresponda), se pone unos pantalones con manchas por todos lados, una camiseta sin planchar y algún calzado, el que sea, mientras que no sean pantuflas de invierno va monísima.

Una mamá atacá si quiere estar más arreglada para ir a algún sitio, se quita la coleta y punto, con su melena al viento va tan feliz por la vida.

Una mamá atacá es esa que del bigote que tiene parece papá.

No hay comentarios:

Publicar un comentario